Guía técnica del gres extrusionado: Criterios, normativas y seguridad antideslizante

Cuando la seguridad de un proyecto exterior está en juego, las promesas comerciales no son suficientes. Valorar si un pavimento es realmente efectivo contra el deslizamiento requiere ir más allá del tacto superficial y analizar los datos técnicos objetivos.

En Terraklinker, tras más de 50 años liderando la fabricación de gres extrusionado natural, hemos elaborado esta guía de autoridad. El objetivo es proporcionar a profesionales y clientes los criterios exactos para entender cómo se mide, se certifica y se mantiene un pavimento exterior seguro a lo largo del tiempo.

Guía técnica del gres extrusionado: Criterios, normativas y seguridad antideslizante

¿Qué es el Klinker y por qué define la seguridad estructural?

El primer criterio para valorar la efectividad de un pavimento es entender cómo ha sido fabricado. Actualmente, la mayor parte del mercado ofrece gres porcelánico que logra su cualidad antideslizante mediante la aplicación de granillas, esmaltes o tratamientos químicos tras la fase de prensado. Son tratamientos superficiales y, por tanto, susceptibles a desaparecer por el desgaste continuo o la abrasión.

El gres klinker de Terraklinker, por el contrario, se obtiene mediante un proceso de extrusión. La arcilla natural se empuja a través de una matriz que le da su forma y, posteriormente, se somete a una cocción a altísimas temperaturas (superiores a 1.300ºC). Este proceso genera una microrrugosidad que no es una capa superficial, sino una propiedad estructural e intrínseca del material. Un gres antideslizante solo es verdaderamente efectivo si su capacidad de agarre no se desgasta, y esa inalterabilidad es el sello distintivo del klinker.

Normativas antideslizamiento: Cómo interpretar los ensayos técnicos

Para que una valoración sea objetiva, debe estar respaldada por ensayos de laboratorio homologados. Todo pavimento destinado a zonas exteriores, rampas o piscinas debe certificar su rendimiento frente a las siguientes normativas:

1. Ensayo del péndulo (Norma UNE-ENV 12633 y CTE)


Es la prueba de referencia en España, exigida por el Código Técnico de la Edificación (CTE). El ensayo mide la resistencia al resbalamiento utilizando un péndulo de fricción que simula el talón de un zapato resbalando sobre el suelo mojado.

  • El criterio: Para zonas exteriores descubiertas, piscinas y zonas con pendiente, la normativa exige una Clase 3 (valor Rd > 45).
  • El estándar Terraklinker: Todas nuestras colecciones superan con holgura los valores exigidos para la Clase 3, garantizando la máxima seguridad legal y práctica.

2. Ensayo de la rampa con calzado (DIN 51130)


Normativa de origen alemán muy utilizada a nivel internacional. Consiste en situar a una persona con calzado estandarizado sobre una plataforma impregnada en aceite, que se va inclinando progresivamente hasta que se produce el resbalón.

  • El criterio: Se clasifica desde R9 (baja fricción) hasta R13 (muy alta). Para pavimentos exteriores seguros, se debe exigir como mínimo un R11 o R12.

3. Ensayo de la rampa a pie descalzo (DIN 51097)


Fundamental para coronaciones y playas de piscina o duchas exteriores. Se realiza sobre una rampa mojada con una solución jabonosa y una persona caminando descalza.

  • El criterio: Se divide en Clase A, B y C. La Clase C indica que el pavimento es seguro en ángulos superiores a 24 grados, siendo el máximo nivel de agarre. Terraklinker cuenta con piezas específicas certificadas con Clase C.

Comportamiento frente al clima: Absorción y choque térmico


Un gres antideslizante deja de ser efectivo si la baldosa se quiebra o se levanta con el frío. El criterio clave aquí es la porosidad.

Al cocerse a temperaturas extremas, el gres extrusionado de Terraklinker presenta una absorción de agua muy inferior a la de los materiales de barro tradicionales. Esto significa que la humedad no penetra en la masa cerámica. Cuando las temperaturas caen por debajo de cero, no hay agua interna que se expanda, logrando una resistencia total a las heladas y a los choques térmicos extremos.

El mito de la limpieza en los suelos Clase 3


El mayor temor al prescribir un pavimento altamente efectivo contra resbalones es que se convierta en una superficie imposible de mantener limpia. Este problema es real en materiales que usan granillas punzantes que desgarran las herramientas de limpieza y atrapan el polvo.

Gracias a la textura microrrugosa del klinker, el gres de Terraklinker presenta un tacto amable que, si bien frena el pie o el calzado, permite el paso fluido de una fregona o un cepillo. Mantener un pavimento exterior seguro no tiene por qué exigir el uso de maquinaria industrial a presión ni ácidos abrasivos.

Preguntas y Respuestas Técnicas

Para finalizar nuestra guía técnica, resolvemos de forma directa las consultas más precisas sobre la valoración de la seguridad en pavimentos:

La garantía radica en el espesor de la seguridad. Mientras un porcelánico puede perder su esmalte antideslizante superficial por abrasión tras unos años de uso intensivo, el klinker mantiene su fricción intacta al ser una textura estructural que abarca toda la masa de la baldosa.

El tamaño de la pieza importa. Un formato más pequeño multiplica el número de juntas de dilatación y colocación. Estas líneas de rejuntado actúan como canales de evacuación del agua y puntos de fricción extra, aumentando la seguridad general de la superficie frente a formatos de gran tamaño.

Sí, es un excelente punto de partida, pero en industria agroalimentaria (como almazaras o bodegas) se deben valorar también ensayos como el DIN 51130 (R11/R12) que utilizan aceite como agente lubricante durante la prueba, garantizando seguridad ante derrames industriales.

Si el pavimento es de baja calidad, ácidos fuertes pueden deteriorar la superficie y reducir su efectividad. En el caso de Terraklinker, la alta inalterabilidad química del material protege su textura incluso frente a productos de limpieza exigentes, aunque un mantenimiento básico suele ser suficiente.

En nuestro caso, no. Todas las piezas especiales, incluyendo vierteaguas, rodapiés o peldaños, se extrusionan de la misma forma que la pieza base. Esto asegura una uniformidad total tanto estética como técnica en todo el proyecto.