Cuando proyectas una terraza, una zona de piscina o un espacio público, la seguridad es un factor que no admite dudas. Sin embargo, en el mercado actual existe una confusión generalizada: se asume que cualquier superficie rugosa es un antideslizante efectivo. La realidad técnica es mucho más compleja y, a menudo, la seguridad de un proyecto se ve comprometida por elegir materiales que pierden sus propiedades con el uso o que son imposibles de mantener limpios.
En Terraklinker - Gres de Breda, llevamos más de 50 años fabricando gres extrusionado natural. Esta experiencia nos permite afirmar que la efectividad de un pavimento no se mide en el momento de la compra, sino tras años de exposición al clima y al tránsito intenso. En esta guía, desglosamos los pilares que definen a un gres antideslizante de alto rendimiento.
A menudo se piensa que, para que un gres sea efectivo contra el deslizamiento, debe ser extremadamente áspero, lo que lo haría imposible de limpiar. Este es el gran "dolor" de muchos usuarios que eligen materiales de baja calidad: terminan con un suelo que atrapa la suciedad y deshilacha las fregonas.
La efectividad técnica de Terraklinker no está reñida con el mantenimiento lógico. Nuestras colecciones han sido diseñadas para ofrecer un equilibrio perfecto: una textura microrrugosa de alta seguridad que permite una limpieza eficiente. Todo ello sin renunciar a la calidez de los acabados naturales, desde el clásico color paja del Natural hasta la elegancia del Basalto.
No se puede valorar la efectividad de un gres de forma aislada; hay que hacerlo en su contexto. Un error habitual es instalar un material con un coeficiente de fricción insuficiente para la pendiente o el nivel de humedad de la zona.
La versatilidad del gres extrusionado natural permite dar respuesta a los escenarios más críticos donde la seguridad es innegociable:
El primer criterio para juzgar un gres es su proceso de fabricación. Muchos pavimentos actuales, especialmente los porcelánicos, consiguen su capacidad antideslizante mediante un tratamiento superficial: una capa de granilla o un esmalte rugoso aplicado antes de entrar al horno. El problema es que esa capa es finísima y sufre un desgaste mecánico inevitable.
La efectividad de Terraklinker reside en que es un material extrusionado. La microrrugosidad no es un añadido, sino que forma parte de la estructura íntima de la pieza. Al cocerse a temperaturas extremas, el cuerpo del klinker desarrolla una textura natural que garantiza el agarre durante toda la vida útil del producto. Si buscas un gres que siga siendo efectivo dentro de 20 años, la clave está en la textura estructural, no en el acabado cosmético.
Si es un material con tratamiento superficial, sí. En el caso del gres extrusionado Terraklinker, las propiedades son permanentes porque forman parte de la masa del producto.
A mayor pendiente, mayor debe ser el coeficiente de fricción. Recomendamos siempre consultar nuestras fichas técnicas para asegurar que el modelo elegido cumple con los ángulos de seguridad requeridos.
Es el nivel máximo de resistencia al deslizamiento según la normativa española (CTE). Es obligatorio para cualquier zona exterior o húmeda donde se quiera garantizar la seguridad.
No. Gracias a la baja porosidad y la calidad de la cocción de nuestro klinker, basta con agua y mantenimiento regular para mantenerlo impecable sin dañar su textura técnica.
Totalmente. Su baja absorción de agua impide que la pieza se agriete con las heladas, manteniendo la superficie segura y sin desprendimientos.
Sí, la microrrugosidad de Terraklinker es efectiva para el agarre pero amable al tacto, lo que la hace ideal para playas de piscina.
La Clase 3 se refiere al ensayo del péndulo (normativa española), mientras que R11 se refiere al ensayo de la rampa con calzado (normativa alemana). Ambas confirman un alto grado de seguridad.
Las juntas ayudan a la evacuación del agua, lo cual es un factor extra de seguridad, aunque el factor determinante siempre es la superficie del propio gres.